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Calidad educativa: “Es hora de dejar el discurso de lado y utilizar los resultados de las investigaciones”
Por Miriam Aparicio, doctora en Ciencias de la Educación. M.A. en Educación, Comunicación Social y Relaciones Humanas. Directora Académica Argentina del Doctorado en Educación y de la Maestría en Psicología Social, de la Facultad de Filosofía y Letras (Universidad Nacional de Cuyo). La autora ha obtenido dos habilitaciones (HDR) en Francia para dirigir investigación, otorgadas por las universidades de París X y Lille3, en Psicología y Ciencias de la Educación, respectivamente.
Buenos Aires, 20 de junio de 2008 (RENA). Como investigadora del CONICET he realizado durante casi 20 años estudios que conciernen a la Calidad; mucho antes de que la cuestión de la Evaluación de la Calidad fuera un problema en la Argentina, generando los primeros grandes estudios de seguimiento en universidades nacionales. Dichas investigaciones han sido reconocidas mucho más en el exterior que en el país; como suele suceder. En efecto, el año pasado obtuve la habilitación para dirigir investigación en la comunidad europea en dos campos; cosa totalmente atípica aquí y mucho más para un extranjero.
En esos estudios he puesto el acento en los procesos y NO en los productos; no en las cifras de un sistema que nos indican un cuadro de situación y marcan ciertas urgencias en materia de política educativa y de prácticas.
Desde mi perspectiva; hay que superar el plano de las cifras efectuando análisis serios de los procesos - en mi caso analicé los procesos psicosociales o humanos- que subyacen a las cifras. De no conocerlos; de ignorar por donde pasan efectivamente las rupturas -diferentes por lo demás para cada institución educativa; universidad; región- es imposible cambiar las cifras finales del sistema; los outputs.
Es hora de dejar el discurso de lado y utilizar los resultados surgidos de las investigaciones a efectos de introducir modificaciones allí donde el sistema lo requiere, pues los resultados de las investigaciones sirven para eso precisamente; para la toma de decisiones fundadas más allá de lo que sustentan algunas teorías de pretendida extensión universal y de las hipótesis alentadas desde hace tiempo desde la ideología.
Es hora de hacer el salto cualitativo de la investigación al plano de la intervención en orden a la transformación de las prácticas y de la innovación.
Mis resultados muestran muy bien el peso que adquieren los factores humanos en el logro de las organizaciones y de los sujetos, la importancia de las competencias sociales tan olvidadas por nuestro sistema, y esto ha sido develado tanto por una vía cuantitativa como cualitativa
Lo interesante es que sobre esos factores el sistema puede trabajar; no se nace con ellos; se forman. Y es responsabilidad de las instituciones educativas contribuir a su formación o consolidación si de verdad se aspira a una mejora de la calidad educativa.
Los individuos sin las organizaciones son una mera abstracción pero las organizaciones- si bien perviven mas allá de que cambien los alumnos; los profesores; las autoridades- no son nada sin las personas.
Al rescate de la persona ignorada en el sistema; al rescate de los procesos humanos en interacción con cada contexto deberían, pienso, direccionarse los esfuerzos. No hay en materia de calidad recetas iguales para todos: cada realidad exige respuestas circunstanciadas.
Un organismo abocado a este tema me parece central. No obstante; me interesaría que en ese organismo fueran consultados e incorporados los profesionales e investigadores que han dado buena parte de su vida al análisis en profundidad de los aspectos que conciernen a la Calidad.
Invito a penetrar más en los procesos que a seguir insistiendo sobre los inputs y outputs, pues lo que esta en juego es la comunidad y quienes la componen.
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Una buena fórmula para terminar con tantas muertes viales (Segunda y última parte)
Por Julio César Aveggio, Meteorólogo Aeronáutico, actual Presidente del Instituto de Desarrollo Sustentable y Derecho Ambiental, FUNDACION PATAGONIA y Miembro de la Comisión de Cambio Climático del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería.
Ex Jefe del Departamento Meteorología y de la División Seguridad e Higiene en el Trabajo, Ambiental y PREVAC del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y de la Región Aérea Centro.
Buenos Aires, 12 de junio de 2008 (RENA). Existe una fórmula general para terminar con tantas muertes viales y heridos graves en el país.
No es compleja ni imposible. Contralor del Estado si se trata de una autopista concesionada, la cual debe exigírsele incorporación de tecnología disponible en el mercado y en base a ella poseer medios de control, despliegue inmediato de móviles terrestres intercomunicados ( métodos operacionales normalizados para estos casos) con despliegue además de los medios sanitarios de rigor y de las fuerzas de seguridad disponible con jurisdicción en las autopistas, actores que entre todos deberán establecer los procedimientos operacionales necesarios y convenientes para cada caso.
Control por parte de la autoridad policial delegada y de aplicación en aquellas rutas o caminos nacionales “no concesionados” que son de directa responsabilidad estatal, su seguridad, y otros los organismos viales, la infraestructura, la iluminación, etc.
En ambos casos, control de la quema de pastizales, basurales, etc. de origen natural o antrópico, haciendo cumplir la ley por parte de las autoridades de aplicación medioambientales federales o provinciales, la cual tratándose de fenómenos de alto riesgo e impacto para la población la gestión lo debiera tener como prioridad uno, disminuyendo además su propio riesgo jurídico y el del estado que administran, con juicios multimillonarios que terminamos pagando todos por inoperancia, negligencia o lisa y llana falta de compromiso y sensibilidad respecto de la vida ajena.
Toda este accionar se aplica ya en la industria (aeronáutica) en los aeropuertos, los cuales según su categoría operacional cuentan con diferente instrumental para la medición y detección permanente de fenómenos que afectan la fiabilidad y la seguridad de las operaciones aéreas, siendo los parámetros principales en este caso, la visibilidad, el alcance visual en la pista (RVR), la dirección y fuerza del viento y la presión a nivel de la estación. Recordemos que la industria aeronáutica-aeroportuaria junto con la nuclear son las mas seguras por los medios y procedimientos para casos de emergencia operativos o técnicos que pudiesen suscitarse.
Este Plan General para Prevención de Accidentes y Desastres en carreteras debería además, estar inmerso en un Plan Maestro Mayor de Gestión de Riesgo (Prevención, Mitigación y Adaptación) de Accidentes, Desastres y Catástrofes, tanto de origen natural como las de origen humanas por dolo o negligencia, impericia o imprudencia. Definiendo los diferentes actores y sus responsabilidades en cada caso de modo taxativo y concreto.
Porque debemos admitir que la sociedad argentina, NO TIENE CONCIENCIA DE ACCIDENTE, DESASTRE O CATASTROFE, ya que en pocos lugares se realizan simulacros realistas con toma de tiempos parciales, y la participación activa y comprometida de los actores necesarios para cada caso,(Personal Sanitario, Bomberos, FFSS, Voluntarios Socorristas habilitados y entrenados, etc.).
También se debe trabajar sobre instrumentos legislativos que ofrezcan un marco específico a los diferentes componentes de un sistema de emergencia, como el Proyecto de la Ley de Quema, (Exp. Nº S1038/08), la cual tiene en su desarrollo partes perfectibles y discutibles a la luz de los acontecimientos actuales y la Ley del Voluntariado Socorrista, por ejemplo.
No es solo tener un frondoso marco legal, sino hacerlo cumplir por las autoridades de aplicación y llegado el caso la punición de la justicia, ya que lo sucedido en el Delta del Paraná esta perfectamente tipificado en el delito de “estrago culposo”, en el Código Penal Argentino, contemplando la impericia, negligencia o imprudencia culposa en este verdadero desastre ambiental que afecto la vida, la salud y el trabajo de millones de personas y provocó muertes en autopistas a otras.
Llegó el momento de no permitir más muertes evitables y trágicas. Aquí hablamos de muertos y mutilados, conciudadanos cuyas familias ya nunca serán las mismas y cuyos sobrevivientes estarán inmersos en costosos tratamientos de rehabilitación psicofísica.
Los accidentes en carreteras, llevan en seis meses en la Argentina- según las propias estadísticas oficiales- más muertes que Cromagnon, AMIA, Malvinas, y los accidentes de LAPA y Fray Bentos juntos.
De a poco y silenciosamente, podemos dejar de ser una sociedad tanática. Podemos actuar en consecuencia y ajustándonos a “la verdad descubierta”, la política debe escuchar a los técnicos y especialistas experimentados y de vocación.
Si acentuamos la prevención analizando las vulnerabilidades no será necesaria la mitigación del daño o la adaptación a sus secuelas sociales, institucionales y familiares, ya irreversibles.
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¿Seguridad en autopistas y rutas argentinas? (Primera parte)
Por Julio César Aveggio, actual Meteorólogo Aeronáutico, Presidente del Instituto de Desarrollo Sustentable y Derecho Ambiental “Fundación Patagonia”, Miembro de la Comisión de Cambio Climático del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería y ex Jefe del Departamento Meteorología y de la División Seguridad e Higiene en el Trabajo, Ambiental y PREVAC del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Buenos Aires, 5 de junio de 2008 (RENA). La seguridad en cualquiera de los ámbitos que hacen a la vida como especie misma, sea esta del reino que fuere, merece especial atención y dedicación. Soslayar las tareas de seguridad podría y debería configurar un delito punible por ley al que todos los ciudadanos con capacidad de obligarse debieran someterse.
La seguridad pública es atributo exclusivo del Estado como función indelegable la cual es sostenida financieramente por el erario público producto de la carga impositiva que de diferentes modos gravan las actividades de los ciudadanos.
Es por ello que toda inseguridad que afecte y ponga en riesgo el valor más preciado, la vida, debe ser prioridad para cualquiera de las áreas de competencia de un Gobierno o de una empresa concesionaria de un servicio público del estado. (Caso de los micros, los aeropuertos, las autopistas, etc.).
Hoy nos convoca la triste realidad de los últimos sucesos acaecidos con gran cantidad de pérdidas humanas en nuestras obsoletas rutas nacionales, carentes de prevención en zonas de escasa de visibilidad generalmente producidas por diferentes fenómenos meteorológicos, conocidos y previsibles estadísticamente y cuya probabilidad de ocurrencia se puede evaluar desde los diferentes medios con que cuenta hoy la tecnología satelital, radárica y de modelización numérica con que se manejan las centrales de pronóstico de una país como el nuestro permite pronosticar la génesis, el desarrollo y la evolución de estos fenómenos.
La disminución de visibilidad es un fenómeno provocado por diversas causas, individualmente suficientes de generar escaso o nulo alcance visual, lo cual se potencia ante la presencia concurrente de más de una de ellas.
Su posibilidad más frecuente es en forma de Niebla, Neblina, Humo, Bruma, Polvo, Precipitación Intensa, Precipitación Intensa con Granizo y Nieve. Por supuesto que la quema que se producen en los campos aledaños a las autopistas, o en basurales clandestinos a cielo abierto (también responsabilidad del estado, en este caso provincial), afecta gravemente porque no solo constituye el humo un reductor eficiente de visibilidad sino que además facilita la formación de nieblas y neblinas por el agregado de particulado higroscópico a la atmósfera libre, que capta más humedad y facilita la saturación de esa masa de aire en cuestión.
Hoy la tecnología nos presenta confiables equipos para evaluación del tiempo presente los cuales son capaces de detectar cualquiera de los efectos de reducción de visibilidad, fuerza y dirección del viento, etc., producidos por los fenómenos mencionados anteriormente sean cuales fueren su origen. La detección y su medición configuran el paso más importante, a partir de allí y por intermedio de valores de alarma predeterminados es posible accionar múltiples mecanismos de aviso y prevención, sin contar que dicha información sistematizada e incorporada a la red nacional de datos meteorológicos facilitaría además de la detección temprana la posibilidad de evaluar para los expertos meteorólogos el desarrollo del fenómeno en cuestión y su evolución futura.
Existen estadísticas confiables de zonas donde, en ciertos periodos del año, se producen fenómenos que reducen la visibilidad permitiendo prever las operaciones especiales con Visibilidad Reducida para esas épocas en determinados momentos del día, e incluso el Servicio Meteorológico Nacional cuenta con un trabajo elaborado por jerarquizados especialistas (“Del Régimen de Niebla en la Argentina- Distribución Geográfica y Variaciones Temporales”) del año 2002, que también permite observar la concentración de la mayor cantidad de días promedio de nieblas en el país, en la provincia de Buenos Aires, y en particular en el NE de la misma, y en las zonas donde convergen las principales autopistas y rutas de acceso a la Ciudad de Buenos Aires, una zona donde el fenómeno predominante de reducción de la visibilidad son las nieblas y neblinas, situación agravada por el humo e interactuando.
Estos niveles de prevención generan en primera instancia la información a los puestos de peaje responsables directos de la seguridad en la autopista. Quienes a su vez pueden accionar el encendido de la cartelería de prevención y aviso en los lugares afectados o si se prefiere esta puede actuar en forma automática superados los umbrales de alarma y adoptar además llegado el caso oportunas medidas operacionales viales previamente establecidas, que deben incluir el despliegue de medios terrestres de seguridad y de sanidad.
Adicionalmente las cámaras IP proveen de ayuda de manera valiosa y en tiempo real, herramientas que se están instalando en las principales carreteras de Europa con resultados satisfactorios.
Para los sistemas de comunicaciones se podrían usar los actuales sistemas de SOS disponibles en las autopistas lo cual ayudaría a la reducción de costos.
Como se puede advertir, las posibilidades tecnológicas están, solo debe existir la voluntad política de los estados (nacional y provincial) quienes tienen la obligación de preservar la seguridad de nuestras vidas, la voluntad de honrar el bien mas preciado que tenemos, cuando en estos casos se producen verdaderas trampas mortales donde los accidentes suelen ser múltiples - fatales en gran medida- adquiriendo en corto plazo características de desastre, con víctimas fatales y heridos graves los cuales quedan con secuelas permanentes o temporarias de alto costo para la sociedad toda.
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Conferencia Mundial de ONU ¿una cumbre para preservar la biodiversidad o para preservar los negocios financieros sobre el tema?
Por Viviana E. Figueroa-Miski Mayu, miembro del Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre Biodiversidad, participante de la Conferencia. Presidenta de la Juventud Indígena Argentina, Pueblo Omaguaca-Kolla.
Buenos Aires, 29 de mayo de 2008 (RENA). La Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Biodiversidad COP 9 (del 19 al 30 de mayo en Bonn, Alemania) se lleva a cabo en el ámbito del Convenio sobre Diversidad Biológica. Este instrumento internacional que surgió de la Cumbre de la Tierra en 1992 es el principal acuerdo que trata los asuntos relacionados a la conservación, utilización sostenible de la biodiversidad y participación justa y equitativa, y abarca temas como áreas protegidas, bosques, recursos genéticos y conocimientos tradicionales y diversidad biológica agrícola, entre otros. La Convención ha reconocido a los pueblos indígenas su rol central por sus conocimientos tradicionales en la preservación de la biodiversidad. Los Pueblos Indígenas viven hoy en las regiones más ricas en biodiversidad que aun se conservan.
Desde el 19 de Mayo 190 Estados Parte de la Convención, entre los que se encuentra el Estado Argentino, se encuentran debatiendo y consensuando las políticas que a nivel mundial se aplicarán para preservar la biodiversidad en los próximos dos años. Más de 6000 personas están participando de la Conferencia, entre Organizaciones No Gubernamentales, Pueblos Indígenas, y gobiernos no Parte de la Convención, como Estados Unidos
Cada vez existe mayor evidencia científica que confirma que la destrucción de la biodiversidad, como la deforestación de los bosques, entre otros factores, está íntimamente relacionada con los impactos del cambio climático, que en todas las regiones del mundo está afectando a miles de personas y provocando situaciones dramáticas nunca antes vividas. Si la perdida de la biodiversidad, la destrucción de la naturaleza continúa, se prevé que las situaciones actualmente vividas por el cambio climático se incrementen.
La decisión de los Estados puede implicar que esta tendencia de destrucción de la naturaleza se revierta o que se acelere con la implementación de las políticas orientadas prevalentemente a la comercializacion de la biodiversidad.
En los días transcurridos de la Conferencia se hace evidente la diferencia de posiciones entre los países en desarrollo y los países desarrollados.
En conferencia de prensa los pueblos indígenas y las ONG han expresado su decepción de los resultados a los que se está alcanzando, pues la mayoría de sus propuestas no han sido incluidas como parte de las decisiones a ser adoptadas por la COP.
Entre los temas más controversiales que se están tratando son los siguientes:
1. Crisis mundial alimentaria y diversidad biológica agrícola: El monopolio de la agroindustrial amenaza la diversidad agrícola y está provocando una crisis mundial de alimentos pues las grandes corporaciones, para garantizar sus ganancias, patentan las semillas, y son productores de fertilizantes que causan graves daños como contaminación genética a las semillas orgánicas, así como al suelo, provocando perdida de biodiversidad biológica agrícola.
2. Los "agro-combustibles": Los subsidios y el desarrollo acelerado de los agro combustibles industriales están alimentando la especulación de los mercados futuros de los productos básicos y de la tierra, y tomando el control de los precios de los alimentos, el hambre y la destrucción de los ecosistemas y las comunidades. En estos momentos en el mundo se están desarrollando sendas ganancias alrededor de la producción de agro combustibles de soja transgénica o de palma. Hasta el día de la fecha las Partes están decidiendo promover los agro combustibles, aunque se está debatiendo la necesidad de que exista una certificación en toda la cadena de producción, para que la producción de los mismos no implique, por ejemplo, deforestación de bosques.
3. Los árboles genéticamente modificados: La liberación de árboles genéticamente modificados (GE) plantea una amenaza sin precedentes a los ecosistemas de bosques a nivel global y a la biodiversidad biológica forestal. La fuga de árboles GE y sus características hacia los bosques será irreversible principalmente porque estas plantaciones responden a los intereses del mercado maderero y no a la preservación de la biodiversidad. Los Pueblos Indígenas que viven en los bosques nativos exigen que se respete el mismo convenio que les reconoce el derecho sobre sus conocimientos tradicionales que no podrán mantenerse con las plantaciones de árboles genéticamente modificados. Sin embargo, las Partes están decidiendo que estos árboles modificadores genéticamente, se expandan por todo el mundo provocando daños irreversibles, negándose a aplicar el principio precautorio.
4. Fertilización del océano: Las compañías mercantiles están promoviendo soluciones tecnológicas extremas para el cambio climático tales como sembrar el océano con hierro - conocido como geo-ingeniería. La fertilización se realizaría para que crezcan las algas marinas y capturen monóxido de carbono y así reducir los impactos del efecto invernadero No ha sido probado que la fertilización del océano pueda reducir en la atmósfera los gases responsables del cambio climático, pero por el contrario, pueden causar cambios en los ecosistemas marinos – alternando las cadenas alimenticias, creando mareas tóxicas y mares sin oxigeno – cambios que pueden ser irreversibles.
5. La propiedad sobre las formas de vida: Los genes, las semillas, los organismos y el conocimiento tradicionales de los pueblos indígenas están siendo robados, privatizados y frecuentemente patentados. Las nuevas reglas de "acceso y distribución equitativa de beneficios" que se están decidiendo en el CBD deben prevenir esto, no facilitar este robo, y deben estar basadas en los derechos de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales.
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