Calidad educativa: “Es hora de dejar el discurso de
lado y utilizar los resultados de las investigaciones”
Por Miriam Aparicio,
doctora en Ciencias de
Buenos Aires, 20 de junio de 2008 (RENA). Como investigadora
del CONICET he realizado durante casi 20 años estudios que conciernen a
En esos estudios he puesto el acento en los procesos y NO en
los productos; no en las cifras de un sistema que nos indican un cuadro de
situación y marcan ciertas urgencias en materia de política educativa y de
prácticas.
Desde mi perspectiva; hay que superar el plano de las cifras
efectuando análisis serios de los procesos - en mi caso analicé los procesos
psicosociales o humanos- que subyacen a las cifras. De no conocerlos; de
ignorar por donde pasan efectivamente las rupturas -diferentes por lo demás
para cada institución educativa; universidad; región- es imposible cambiar las
cifras finales del sistema; los outputs.
Es hora de dejar el discurso de lado y utilizar los
resultados surgidos de las investigaciones a efectos de introducir
modificaciones allí donde el sistema lo requiere, pues los resultados de las
investigaciones sirven para eso precisamente; para la toma de decisiones
fundadas más allá de lo que sustentan algunas teorías de pretendida extensión
universal y de las hipótesis alentadas desde hace tiempo desde la ideología.
Es hora de hacer el salto cualitativo de la investigación al
plano de la intervención en orden a la transformación de las prácticas y de la
innovación.
Mis resultados muestran muy bien el peso que adquieren los
factores humanos en el logro de las organizaciones y de los sujetos, la
importancia de las competencias sociales tan olvidadas por nuestro sistema, y
esto ha sido develado tanto por una vía cuantitativa como cualitativa
Lo interesante es que sobre esos factores el sistema puede
trabajar; no se nace con ellos; se forman. Y es responsabilidad de las instituciones
educativas contribuir a su formación o consolidación si de verdad se aspira a
una mejora de la calidad educativa.
Los individuos sin las organizaciones son una mera
abstracción pero las organizaciones- si bien perviven mas allá de que cambien
los alumnos; los profesores; las autoridades- no son nada sin las personas.
Al rescate de la persona ignorada en el sistema; al rescate
de los procesos humanos en interacción con cada contexto deberían, pienso, direccionarse los esfuerzos. No hay en materia de calidad
recetas iguales para todos: cada realidad exige respuestas circunstanciadas.
Un organismo abocado a este tema me parece central. No
obstante; me interesaría que en ese organismo fueran consultados e incorporados
los profesionales e investigadores que han dado buena parte de su vida al
análisis en profundidad de los aspectos que conciernen a
Invito a penetrar más en los procesos que a seguir insistiendo sobre los inputs y outputs, pues lo que esta en juego es la comunidad y quienes la componen.