Conferencia Mundial de ONU ¿una cumbre para preservar la biodiversidad o para preservar los negocios financieros sobre el tema?

 

Por Viviana E. Figueroa-Miski Mayu, miembro del Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre Biodiversidad, participante de la Conferencia. Presidenta de la Juventud Indígena Argentina, Pueblo Omaguaca-Kolla.

 

Buenos Aires, 29 de mayo de 2008 (RENA). La Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Biodiversidad COP 9 (del 19 al 30 de mayo en Bonn, Alemania) se lleva a cabo en el ámbito del Convenio sobre Diversidad Biológica. Este instrumento internacional que surgió de la Cumbre de la Tierra en 1992 es el principal acuerdo que trata los asuntos relacionados a la conservación, utilización sostenible de la biodiversidad y participación justa y equitativa, y abarca temas como áreas protegidas, bosques, recursos genéticos y conocimientos tradicionales y diversidad biológica agrícola, entre otros. La Convención ha reconocido a los pueblos indígenas su rol central por sus conocimientos tradicionales en la preservación de la biodiversidad. Los Pueblos Indígenas viven hoy en las regiones más ricas en biodiversidad que aun se conservan.

Desde el 19 de Mayo 190 Estados Parte de la Convención, entre los que se encuentra el Estado Argentino, se encuentran debatiendo y consensuando las políticas que a nivel mundial se aplicarán para preservar la biodiversidad en los próximos dos años. Más de 6000 personas están participando de la Conferencia, entre Organizaciones No Gubernamentales, Pueblos Indígenas, y gobiernos no Parte de la Convención, como Estados Unidos

Cada vez existe mayor evidencia científica que confirma que la destrucción de la biodiversidad, como la deforestación de los bosques, entre otros factores, está íntimamente relacionada con los impactos del cambio climático, que en todas las regiones del mundo está afectando a miles de personas y provocando situaciones dramáticas nunca antes vividas. Si la perdida de la biodiversidad, la destrucción de la naturaleza continúa, se prevé que las situaciones actualmente vividas por el cambio climático se incrementen.

La decisión de los Estados puede implicar que esta tendencia de destrucción de la naturaleza se revierta o que se acelere con la implementación de las políticas orientadas prevalentemente a la comercializacion de la biodiversidad.

En los días transcurridos de la Conferencia se hace evidente la diferencia de posiciones entre los países en desarrollo y los países desarrollados.

En conferencia de prensa los pueblos indígenas y las ONG han expresado su decepción de los resultados a los que se está alcanzando, pues la mayoría de sus propuestas no han sido incluidas como parte de las decisiones a ser adoptadas por la COP.

Entre los temas más controversiales que se están tratando son los siguientes:

1. Crisis mundial alimentaria y diversidad biológica agrícola: El monopolio de la agroindustrial amenaza la diversidad agrícola y está provocando una crisis mundial de alimentos pues las grandes corporaciones, para garantizar sus ganancias, patentan las semillas, y son productores de fertilizantes que causan graves daños como contaminación genética a las semillas orgánicas, así como al suelo, provocando perdida de biodiversidad biológica agrícola.

2. Los "agro-combustibles": Los subsidios y el desarrollo acelerado de los agro combustibles industriales están alimentando la especulación de los mercados futuros de los productos básicos y de la tierra, y tomando el control de los precios de los alimentos, el hambre y la destrucción de los ecosistemas y las comunidades. En estos momentos en el mundo se están desarrollando sendas ganancias alrededor de la producción de agro combustibles de soja transgénica o de palma. Hasta el día de la fecha las Partes están decidiendo promover los agro combustibles, aunque se está debatiendo la necesidad de que exista una certificación en toda la cadena de producción, para que la producción de los mismos no implique, por ejemplo, deforestación de bosques.

3. Los árboles genéticamente modificados: La liberación de árboles genéticamente modificados (GE) plantea una amenaza sin precedentes a los ecosistemas de bosques a nivel global y a la biodiversidad biológica forestal. La fuga de árboles GE y sus características hacia los bosques será irreversible principalmente porque estas plantaciones responden a los intereses del mercado maderero y no a la preservación de la biodiversidad. Los Pueblos Indígenas que viven en los bosques nativos exigen que se respete el mismo convenio que les reconoce el derecho sobre sus conocimientos tradicionales que no podrán mantenerse con las plantaciones de árboles genéticamente modificados. Sin embargo, las Partes están decidiendo que estos árboles modificadores genéticamente, se expandan por todo el mundo provocando daños irreversibles, negándose a aplicar el principio precautorio.

4. Fertilización del océano: Las compañías mercantiles están promoviendo soluciones tecnológicas extremas para el cambio climático tales como sembrar el océano con hierro - conocido como geo-ingeniería. La fertilización se realizaría para que crezcan las algas marinas y capturen monóxido de carbono y así reducir los impactos del efecto invernadero No ha sido probado que la fertilización del océano pueda reducir en la atmósfera los gases responsables del cambio climático, pero por el contrario, pueden causar cambios en los ecosistemas marinos – alternando las cadenas alimenticias, creando mareas tóxicas y mares sin oxigeno – cambios que pueden ser irreversibles.

5. La propiedad sobre las formas de vida: Los genes, las semillas, los organismos y el conocimiento tradicionales de los pueblos indígenas están siendo robados, privatizados y frecuentemente patentados. Las nuevas reglas de "acceso y distribución equitativa de beneficios" que se están decidiendo en el CBD deben prevenir esto, no facilitar este robo, y deben estar basadas en los derechos de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales.