Muertes por el tránsito, una “responsabilidad
compartida”
Por el Consejo
Directivo del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) de Argentina
Buenos Aires, 12 de octubre de 2006 (RENA). Que el estado NO
actúa como corresponde, que NO asume la “seguridad vial” como política de
estado, que NO educa a nuestros hijos en las escuelas para prevenir los
accidentes viales, que NO controla eficientemente el tránsito, que NO otorga
con la seriedad que merece las habilitaciones para los conductores, ES CIERTO,
en mayor o menor medida.
Sin embargo lo que NO hace el estado, NO NOS DISCULPA de lo
que podemos hacer cada uno de nosotros. Y sin perjuicio de continuar EXIGIENDO
al estado el cumplimiento de su función, cada uno, desde su “rol” puede y DEBE
hacer algo para paliar los efectos de esta tremenda enfermedad social y
cultural que padecemos.
Cuando nosotros, los hoy adultos, éramos niños, jugábamos en
la calle.
Hoy nuestros hijos y nietos “se juegan” la vida en la calle.
Mueren y se lesionan severamente muchos más de ellos por
accidentes viales que por HIV, cáncer, o cualquier otra causa.
Y a muchos los lastimamos nosotros mismos, con nuestra falta
de conciencia de riesgo, con nuestro “fatalismo”.
Es cierto que el “estado” es la sociedad organizada, pero
también es cierto que cada uno de nosotros es la sociedad.
Y algo podemos hacer. Algunos dirán que es una gota de agua
en el mar. Si, es verdad, pero también es cierto que sin esa gota no es el
mismo mar.
Por todo ello hemos sumado a nuestro conocimiento
profesional y técnico como miembros del ISEV, nuestra preocupación como
integrantes simples de la sociedad y nuestro desasosiego como personas de
familias en riesgo, para convocar a cada uno, en su “jurisdicción natural” a
reflexionar y actuar, para forzar “los malos hábitos” que poseemos por nuestra
falta de educación en el comportamiento social del tránsito.
Hemos seleccionado algunas premisas y conductas que han
probado sobradamente su eficiencia en otras sociedades para mejorar la calidad
de vida en la vía pública, y por sobretodo, incrementar las posibilidades de sobrevida ante el accidente.
Hay muchas otras, desde ya. No pretendemos discutirlo. Si
usted las conoce o las considera más importantes que algunas de las que
exponemos, APLIQUELAS también.
Las que proponemos son muy pocas, pero su aplicación
generalizada resulta un excelente primer paso y el cambio paulatino de “nuestra
actitud” frente al problema, lo que no es poco.
COMO PEATÓN: Oblíguese a cruzar siempre por las esquinas,
mirando el tránsito circulante. Imagine a la calzada como un enorme foso o
abismo y a la senda peatonal o a la prolongación ideal de la vereda en la
esquina como “puentes”.
COMO PASAJERO: USE el instrumento de seguridad personal
previsto para el tipo de vehículo (cinturón de seguridad en autos y taxis y el
casco en motos y ciclomotores). Evite en la medida de lo posible viajar en
vehículos que no los posean.
Imagine que a
COMO CONDUCTOR (Considere que usted es el que aporta el
Riesgo): No permita que nadie viaje en su vehículo sin colocarse el instrumento
de seguridad (cinturón o casco según corresponda).
Controle siempre la velocidad a la que se desplaza y
modérela en áreas urbanas.
Piense que a partir de los 100 kms/h
en un impacto su vida y la de los que lo acompañan “está echada a la suerte…”,
aún con cinturón y airbag.
Respete y PROTEJA siempre al peatón y ciclista, aún cuando
se equivoque al actuar.
Imagine en ellos a sus seres queridos. Es muy probable que
ellos enfrenten esa situación cotidianamente.
COMO USUARIO (en cualquier rol): Sea cortés y suponga
siempre el “error” antes que la “mala intención” en el comportamiento del otro.
¿Acaso usted nunca se equivoca?
Mire siempre más allá de “la punta de su nariz”.
Transitar es una actividad compleja y de muchos actores. No
son sólo usted y quien lo precede. Observe todas las circunstancias y
anticípese a los problemas.
Pedimos que reflexionen sobre estas premisas y conductas que
le proponemos.
Si las comparte, aplíquelas (no le será fácil, años de malas
costumbres conspiran contra ellas) y trasmítalas.