“Con el hidrogeno la Argentina logrará seguridad en materia energética”

 

Juan Carlos Bolcich, Doctor en Física, presidente de la Asociación Argentina del Hidrógeno (AAH) y del Comité de Hidrógeno del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM). Actualmente se desempeña como director general de la Planta Experimental de Hidrógeno de Pico Truncado (Santa Cruz).

 

¿Qué experiencias se están desarrollando en la Argentina para la producción de hidrógeno?

 

En 2005 se puso en marcha la primera planta de producción de hidrógeno de América Latina, que está ubicada en la localidad de Pico Truncando (provincia de Santa Cruz). Se trata de un desarrollo conjunto del Municipio de Pico Truncado y de la Asociación Argentina del Hidrógeno (AAH).

 

¿Cuáles son los objetivos centrales de este emprendimiento?

 

La meta principal era contar con una facilidad que permitiera ensayar prototipos para la producción y almacenamiento de hidrógeno, o para sus diversos usos; aplicando las normas de seguridad vigentes. La idea es ir ganando confiabilidad y seguridad.

 

¿Qué otras iniciativas se analizan?

 

Otro de los proyectos es el de Koluel Kayke: una pequeña comunidad cercana a Pico Truncado, que fue elegida por Naciones Unidas para elaborar hidrógeno a partir de la energía eólica y de la hidroelectricidad. También hay en estudio varios proyectos para producir hidrógeno a partir del viento en las localidades de CMTE. Luis Piedrabuena y Puerto Santa Cruz (provincia de Santa Cruz) y del agua en Misiones, Entre Ríos y Mendoza.

 

¿Cuáles son las principales características de la Planta Experimental de Pico Truncado?

 

La planta tiene un laboratorio diseñado para emplear hidrógeno y mezclas de hidrógeno y gas natural. También cuenta con un pequeño electrolizador para la producción de hidrógeno, y próximamente se incorporará uno de escala industrial, que permitirá elaborar unos 100 m3 normales/hora de hidrógeno y unos 50m3 normales/hora de oxígeno, a partir de la electricidad generada mediante el uso de cuatro turbinas eólicas de 600 Kilovatios cada una. Vale subrayar que hoy un 30 por ciento del consumo anual de electricidad de Pico Truncado se obtiene a partir de la energía eólica

 

¿Cómo está organizado el trabajo en la planta?

 

Tenemos cuatro capítulos: Ensayo de prototipos y experimentación; Capacitación; Producción de hidrógeno a escala semiindustrial e Ingeniería. Hemos desarrollado diversos cursos de capacitación, dirigidos a técnicos, profesionales, trabajadores de varios gremios y estudiantes secundarios; con el fin de ir generando una cultura del uso de hidrógeno como combustible.

 

¿Qué inversión demandó el proyecto de la planta demostrativa de hidrógeno?

 

Hasta ahora, 1 millón de dólares, y para llegar a la escala semindustrial se requerirán aportes adicionales. El proyecto comenzó en enero de 2003 y esperamos tener en los próximos dos años la parte industrial bien ensamblada, más personal, cursos y que esta iniciativa crezca.

 

Sobre el desarrollo del hidrógeno a nivel mundial, ¿cuáles son los principales proyectos que se están llevando adelante?

 

Uno de los de mayor envergadura es el llamado CUTE (Clean Urban Transport for Europe), por el cual unos 30 autobuses con pilas de combustible circulan por 9 ciudades europeas y una de Australia; con el fin de demostrar las ventajas del uso de hidrógeno como combustible. Además, hay iniciativas en California con varias estaciones de servicio y una red de carga. A nivel mundial, se apunta mucho al tema automotor.

 

¿Cómo ve el potencial de la Argentina para el desarrollo del hidrógeno?

 

Con respecto a su uso en el transporte, en nuestro país, donde los colectivos funcionan con gasoil, podríamos lograr una gran mejora desde el punto de vista ambiental usando hidrógeno. Se podría realizar una transición usando en una primera etapa una mezcla de hidrógeno con Gas Natural Comprimido (GNC), aprovechando la amplia experiencia que tenemos con este combustible.

Además, considero que, en la Argentina y en toda América Latina, habría que priorizar el empleo del hidrógeno, obtenido a partir de fuentes energéticas renovables, en la parte domiciliaria, para la producción de electricidad y calefacción (generación distribuida).

 

Recientemente se sancionó en el país la ley 26.123 para la Promoción del Uso del Hidrógeno. ¿Cuáles son los objetivos principales de esa normativa?

 

La ley busca promover el desarrollo del hidrógeno como vector energético en el país. Para ello crea el FONHIDRO, un Fondo del Hidrógeno que brinda beneficios económicos y fiscales a empresas e instituciones, para la realización de inversiones en el área. Con esta política de Estado también se busca impulsar el desarrollo de la industria nacional en todos los componentes de esta cadena energética: fuentes renovables, producción de plantas y partes vinculadas con el hidrógeno y servicios.

 

¿La ley crea alguna instancia para el intercambio de experiencias respecto de proyectos de hidrógeno que se estén desarrollando en el país?

 

Sí, crea al Consejo Federal del Hidrógeno, en el cual todas las provincias argentinas podrán tener representantes y cuyo fin es actuar como canal de información y de intercambio de experiencias, para contribuir a la multiplicación de proyectos de hidrógeno en la Argentina.

 

Colaboración periodística, Débora Grinstein