Interesantes perspectivas para exportar biocombustibles en el país

 

Fernando Vilella, Ingeniero Agrónomo, co-director del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y ex decano de esa institución.

 

¿Cómo se elaboran los biocombustibles y cuáles son los países que lideran su producción a nivel mundial?

 

Los biocombustibles se obtienen a partir de material vegetal. Mientras que el biodiesel se produce a partir de aceites vegetales y tiene características similares a las del gasoil; el etanol se fabrica a partir de la caña de azúcar, el maíz o el sorgo y puede reemplazar a las naftas.

 

¿Qué experiencias de esta producción se conocen en el mundo?

 

Brasil tiene un desarrollo muy importante en materia de etanol: en el año 2006 produjo 15.000 millones de litros de este combustible y su producción crece a un ritmo del 30-40% anual. Por su parte, Estados Unidos destinó el año pasado 50 millones de toneladas de maíz para la fabricación de etanol. Vale subrayar que esta cifra representa 3 veces la producción total de maíz de la Argentina, que es el segundo exportador mundial de este cultivo.

 

¿Cuál es el potencial de la Argentina para el desarrollo de estos carburantes?

 

La Argentina lidera la producción de aceite de soja a nivel mundial, que podría usarse para la elaboración de biodiesel. Por lo tanto, allí tenemos muchas posibilidades. Además, contamos con una normativa en el ámbito nacional (Ley N° 26.093 de Biocombustibles), que genera un mercado cautivo para su venta. Establece que a partir del año 2010 el gasoil deberá contener al menos un 5 por ciento de de biocombustibles (de biodiesel en el caso del gasoil y de etanol en el de las naftas).

 

Con los incentivos que establece esta ley ¿los biocombustibles podrán competir en el mercado local?

 

Aún no está muy clara la oportunidad de negocios que esta ley va a generar, porque en la Argentina el precio de venta de los combustibles está fijado en base a un barril de petróleo de 35 dólares, mientras que en el mundo está más cerca de un barril de 60 dólares. A estos valores, debido los costos de producción de los biocombustibles, si no hay ningún aliciente adicional, resulta difícil que estos puedan competir en el mercado interno. Pero sí son muy interesantes las posibilidades para el mercado internacional.

 

Esencialmente desde el punto de vista ambiental, ¿qué ventajas presenta el uso de biocombustibles?

 

Desde el punto de vista ambiental, ni el biodiesel ni el etanol poseen muchos de los contaminantes que están presentes en el petróleo, y que son los responsables del efecto invernadero. Según diversas teorías, cuando se quema petróleo se libera a la atmósfera una gran cantidad de dióxido de carbono (CO2), que estaba retenido en este energético durante siglos. Y así se provoca el calentamiento global. Mientras que cuando se queman los biocombustibles sólo se está devolviendo a la atmósfera la porción de dióxido de carbono que había sido incorporada durante el proceso de cultivo, por lo cual no se altera la cantidad de CO2 que circula por la atmósfera.

 

En la materia ¿cuáles son los proyectos más importantes en los que se está trabajando actualmente en la Argentina?

 

En la actualidad todas las grandes aceiteras tienen su proyecto. Las petroleras en algunos casos también, más allá de que serían las compradoras del insumo. Y después en el caso de etanol, a fines de 2006 un ingenio de Tucumán, que es líder en el tema de alcohol, construyó una planta de destilación de etanol muy grande. Luego se están evaluando muchas iniciativas de desarrollo regional y de autoconsumo, a escala más pequeña. Por ejemplo, la Federación Agraria tiene pequeños emprendimientos, que funcionan a base de colza como cultivo. Otro proyecto consiste en transformar maíz en etanol, y utilizar el sobrante de esa producción, para la alimentación animal.

 

En su opinión ¿el crecimiento de los biocombustibles en el país llegará del lado de la exportación o de la demanda interna?

 

Creo que la exportación va a tener una expansión gigantesca. En noviembre de 2006 vino al país una misión de diputados de Alemania, que demostró gran interés en el tema de los biocombustibles. El año pasado en Alemania se produjo biodiesel por el equivalente al 3% de la demanda interna de combustibles líquidos, esta cifra, por sus reglamentaciones, deberá crecer pero carecen de materias primas suficientes para hacerlo. Allí hay una oportunidad para la Argentina. Es decir, en lo internacional hay una perspectiva muy interesante. Para que se concreten las inversiones se necesitan reglas de juego claras y que estas tengan continuidad en el tiempo.

 

Colaboración periodística, Débora Grinstein