“Los países en vías de desarrollo no siempre conocen las consecuencias de sus acciones sobre el cambio climático”

 

Martin Dietrich Brauch, licenciado en Economía en la facultad brasileña de Pelotas, participante en 2000 como Delegado Joven de Brasil en la Conferencia del Clima celebrada en La Haya, Ginebra, y en la COP6 y medio de 2001 realizada en Bonn, Alemania. En 2005 fue seleccionado por una Ong de Canadá para participar en la Cumbre de Montreal.

 

En la última reunión cumbre celebrada en Davos entre los países económicamente más representativos del mundo, por primera vez la incidencia del Cambio Climático fue tema de agenda ¿qué impresión tiene de esto??

 

Que ha comenzado a haber una nueva percepción sobre el tema y ha tomado más cuerpo luego del último informe del IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático), y los gobiernos están poniendo más atención a ello. Lo que no sé si es por un objetivo político o por la constatación de que las personas ya han comenzado a preocuparse seriamente sobre el tema. O sea, como un objetivo de marketing al advertir que la gente está preocupada por el cambio climático o porque hay una seria conciencia gubernamental de sus consecuencias.

 

¿Qué consecuencias en materia económica por el Cambio Climático pueden esperar países en vías de desarrollo?

 

Los países desarrollados no van a sufrir tanto los efectos, porque tiene condiciones demográficas o geográficas más favorables pero también porque cuentan con más recursos para adelantarse a las consecuencias del Cambio Climático. Pero el principal problema está en encontrar un equilibrio donde los desarrollados puedan colaborar con los demás (que no lo son) y que no sufran las consecuencias de contaminación que producen los más ricos. Es una situación muy compleja. Los países en vías de desarrollo son muy vulnerables y es, me parece, el eje central de discusión a nivel internacional y las presiones que ejercen los gobiernos.

 

¿Cree que a partir de una mayor visibilidad del “efecto invernadero”, ha habido cambios en el mundo en todas las direcciones?

 

En verdad, hay varias sociedades y no una sola. Por caso en Europa, las personas están muy preocupadas por el efecto invernadero y sus consecuencias y hasta hay grupos muy fuertes que están involucrados con la lucha de emisiones, pero a veces la concientización en países en vías de desarrollo es más compleja. Las personas no siempre saben la relación que existe entre sus acciones y lo que generan. Es una cuestión de educación para tener más conciencia.

 

Los países que integran el MERCOSUR tienen similitudes pero también grandes diferencias ¿tendrán consecuencias económicas iguales por el Cambio Climático?

 

Aunque geográfica y culturalmente sean distintos, las características económicas son bastante similares. Hay dificultades financieras y económicas y en materia de vulnerabilidades se puede decir que estamos también todos en el mismo nivel por lo que podemos suponer que las consecuencias golpeará a todos por igual.

 

Con el confort que alcanza la sociedad aumentan sin dudas los ataques al medio ambiente ¿se puede pensar en un “volver atrás” en la materia para no seguir agregando causas a la problemática?

 

Como economista tengo que decir que el desarrollo tanto económico como social es necesario, lo que hay que hacer es cambiar conceptos. Antes se hablaba de “crecimiento económico”, ahora hay que estudiar “sustentabilidad” o esa: desarrollo sustentable. Con lo cual tenemos que tener en cuenta la economía, la sociedad y el medio ambiente. Y no es una cuestión de volver atrás como una regresión, es cuestión de adoptar nuevos estilos de vida, nuevos parámetros de desarrollo, nuevos estándares, y aprender a vivir de una manera más sustentable. Sea con energías alternativas, con arquitecturas más acordes, hay que cambiar en definitiva de paradigmas.

 

Recientemente la Unión Europea se comprometió a que para el 2020, reducirán en un 20 por ciento las emisiones tóxicas ¿cree que es posible?

 

La Unión Europea, con su conjunto de países es la que tiene mejores chances de lograr un objetivo como ese, pero hay muchas dificultades, no será tan fácil. Fíjese que un país adelantado como Canadá tenía como objetivo alcanzar un 6 por ciento de reducción, está con un 30 por ciento más allá de su objetivo, es difícil aun para países desarrollados reducir porcentajes importantes de emisiones. No obstante creo que es una buena señal de la Unión Europea el propósito de reducción. Ya está instalada en Europa la conciencia social de esta problemática.