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Gobierno anuncia aumento a jubilados pero oposición insistirá con el 82 por ciento móvil
Buenos Aires, 29 de julio de 2010 (RENA). La Presidenta argentina anunció ayer por cadena nacional el aumento de las jubilaciones y pensiones, de las asignaciones familiares y de la asignación universal por hijo. La medida fue leída con prismas muy distintos, según la vereda ideológica y partidaria. Para algunos, es un paso más en beneficio de los que menos tienen. Para otros, una respuesta a la reciente presión de la oposición para fijar el 82 por ciento móvil en los haberes jubilatorios y una suerte de compensación por la inflación.
Ayer, pasado el mediodía, rodeada de gobernadores, legisladores, dirigentes sindicales, funcionarios y militantes sociales, Cristina Fernández comunicó a todo el país el paquete de medidas, con un costo fiscal anualizado de casi 18 mil millones de pesos, equivalentes al 1,35 por ciento del PIB. El Gobierno aseguró que significará una nueva inyección de recursos en el mercado interno, en una economía que este año volvió a crecer a tasas muy elevadas.
Se anunció un aumento del 16,9 por ciento a partir del 1º de septiembre para todos los jubilados y pensionados, así como los beneficiarios de pensiones no contributivas y ex combatientes de la guerra de Malvinas. El haber mínimo pasa de 895,2 a 1046,5 pesos, aunque con el subsidio del PAMI se eleva a 1091,5 pesos. El incremento para la clase pasiva es el que ya está previsto en la ley de movilidad.
También un aumento del 22,2 por ciento para la asignación familiar por hijo e hijo discapacitado y el mismo porcentaje para la nueva Asignación Universal por Hijo de padres desocupados, “en negro” y empleadas domésticas.
El cuarto anuncio fue la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para actualizar un sueldo que hoy se ubica en 1500 pesos.
La oposición se adjudicó la iniciativa política y advirtió que el aumento es “la primera cuota” del 82 por ciento móvil que planea aprobar en el Congreso.
“Pulverizamos la indigencia”
En su discurso, la Primera Mandataria explicó que el impacto anual del aumento “son 14.258 millones de pesos por arriba de lo que ya se está pagando, lo que va a demandar este aumento de 26,49 de la jubilación este año”. Y destacó que “casi el 87 de los argentinos en edad de jubilación están dentro del sistema previsional”.
La suba acumulada entre 2009 y este año es del 51,65 por ciento, sumado al 8,21 por ciento otorgado en marzo y al 19,88 por ciento de 2009 (11,69 en marzo y 7,34 en septiembre), agregó.
Según dijo, los aumentos anunciados en asignación familiar y haberes jubilatorios representan 1,35 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) y garantizan “un horizonte de actividad económica y consumo”.
La Presidenta afirmó que la asignación familiar significará un impacto de 1.966,8 millones, y la asignación universal, de 1.768 millones. “Desde 1997 hasta 2003” las asignaciones pasaron “la era de hielo” y se mantuvieron en “40 pesos”, dijo. Mientras que desde 2003 a la fecha aumentaron “550 por ciento”.
Anoche, en un programa televisivo que emite el canal 7, el titular de la Anses, Diego Bossio, citó un estudio de la Universidad Nacional de la Plata que demuestra la enorme significación de la Asignación Universal por Hijo, que llega a 3.684.000 chicos. Según él, “pulverizó la indigencia”, que descendió al orden del 2 por ciento.
Para el funcionario, los nuevos aumentos van en el mismo sentido. Y permitirán continuar en una senda que permitió bajar los niveles de desigualdad a los de 1972.
Llamado a la racionalidad
En su discurso, Cristina Fernández pidió también a los dirigentes sindicales y a los empresarios que el aumento no devenga “en aumento de precios” y aseveró que “las negociaciones salariales están terminadas”.
“Convoco a esa responsabilidad para los que ya han conseguido muchos derechos tengan la mirada puesta en los que todavía no tienen y así este modelo pueda seguir sustentándose”, dijo a los sindicalistas, en un acto en el que también anunció la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo.
Y dejó un párrafo para la oposición, que busca el 82 por ciento móvil en las jubilaciones. “No se puede pasar de descontar sueldos a jubilados y pensionados a convertirse en abanderados de los humildes”. “Todo el mundo tiene derecho a cambiar de idea, pero eso de hacer una cosa cuando se es gobierno y otra cuando se es oposición, no”, publicó Clarín.
Compensación por la inflación
Para muchos analistas la recomposición que tendrá desde septiembre el valor de las jubilaciones y pensiones, y de la asignación universal por hijo, implica una compensación por el aumento de precios señalado por los estudios privados (no así por el INDEC), en lugar de una mejora real de ingresos.
Los ajustes que determina la ley de movilidad -aprobada en 2009 tras la orden dada al Gobierno en 2006 por la Corte Suprema- se calculan mediante una fórmula que considera el aumento de los salarios activos y la variación de la recaudación de recursos tributarios que van a la Anses. Ambas variables son sensibles a la marcha de la economía y a la variación de precios. Tal como ocurrió en otras oportunidades, el Gobierno no difundió ayer los números usados en el cálculo, según lo publicado por el diario La Nación.
El nuevo mínimo representa el 69,7 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, ubicándose más de 10 puntos por debajo de lo pretendido por la oposición, que es elevar el haber básico al 82 por ciento de esa cifra. Pero el salario mínimo aún no fue actualizado este año, y eso ocurrirá en los próximos días. Si se supone un alza del 20 por ciento de ese sueldo, que hoy es de 1500 pesos, sería equivalente al 58 por ciento.
Sigue el pedido por el 82 por ciento
Al mismo tiempo que se hacían los anuncios en Casa de Gobierno, varios referentes de la oposición ratificaron que seguirán avanzando en el Congreso con los proyectos que, además de esa mejora para las mínimas, buscan que el Estado cumpla con los fallos que ya dictó la Corte Suprema sobre el ajuste que debieron haber tenido todas las jubilaciones desde 2002.
Según el Gobierno, la iniciativa tendría un costo de 34 mil millones de pesos al año, contra los 14.253,33 millones de las medidas anunciadas, que en parte serán financiadas con el mencionado incremento de aportes.
Tras el discurso, Ernesto Sanz, presidente de la UCR, pidió “más sensatez” del Gobierno en lo que hace al pago de jubilaciones y pensiones y dijo que “hay plata para llegar al pago del 82 por ciento móvil”. Sin embargo, reconoció que “No estamos tan lejos”. Para el senador radical, el anuncio es “a raíz de la presión que legítimamente ejerció la oposición desde el Congreso”.
Consultado sobre la fuente de financiamiento del proyecto, el legislador de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, advirtió que la Anses cuenta con los fondos necesarios para afrontar los 31 mil millones que representaría la medida. La clave, dijo, es “sacarle la carga de financiamiento de múltiples programas del Gobierno a la Anses”, en relación a los créditos para el consumo y para la adquisición de la primera vivienda, entre otras iniciativas hoy en estudio.
Pérez indicó, además, que también promoverán la posibilidad de que el Ingreso Universal por Hijo deje de ser financiado por la Anses y pase a las arcas del Tesoro Nacional, algo que requeriría una modificación presupuestaria.
El titular del bloque de Diputados del PRO, Federico Pinedo, coincidió en la necesidad de “seguir trabajando por las jubilaciones del 82 por ciento móvil del salario mínimo como básico”. “Me gustaría que la Presidente cumpla su palabra de empujar todos para el mismo lado”, reclamó.(JIM)
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